domingo, 10 de enero de 2010

Volver a empezar

Bueno, ya estamos aquí de nuevo. Después de 18 días en casa que se han pasado como una exhalación, vuelvo a Augsburg y al frío... La verdad es que han sido unas navidades muy especiales, pues me han servido para disfrutar de cada momento y cada día. Mis amigas se han quejado de que no las he visto tanto como podría haberlo hecho, pero es que debo confesar que, no sé si por el mal tiempo que ha estado haciendo en Sevilla (vaya mala suerte la mía :P) o qué, pero es que me he sentido más hogareña que nunca, y prefería quedarme en casa tranquilita y estar con la family. Aún así, me encantó pasar los ratos con mis amigos, es más; lamento no haber tenido más tiempo para poder estar con todos.
Menos mal que en el apartado alimenticio vengo más preparada que la primera vez. Un kilo de jamón serrano (del bueno, ¿eh?), una caña de lomo del tamaño de mi brazo o aceite de oliva son algunas de las cosas con las que me he provisto para pasar el duro invierno alemán. ¡Vamos, que con la excusa de que con bajas temperaturas se quema más, me voy a poner fina estos dos meses y medio!

En fin...esta entrada era simplemente un saludo, para que supiérais que no me olvido de seguir contando mis aventuras por estas lejanas tierras. Escribiré pronto espero, y así os voy poniendo al día. Un beso para todos!